SonRIO

Me transporto. Vuelvo. Soy feliz…
RIO

Estoy caminando por la Visconde de Pirajá, arteria principal del bonito barrio de Ipanema. Siento que no peso, miro las vidrieras como un chico a papá Noel. Recién tomo consciencia y aterrizo cuando un lugareño me halaga la sonrisa. Devuelvo un ruborizado “obrigada”.

No puedo negar lo feliz que soy viajando. Aún así, esto no le quita mérito a la ciudad sin metáforas. Rio de Janeiro es tan inabarcablemente bonita que no encuentro metáforas que la encierren coherentemente. Sospecho que si fuese mujer sería una modelo poco convencional; hermosa, llena de un espíritu que desborda las pasarelas. Si fuese cantante, habría creado un suceso, tal como lo hiciera Vinicius con su bossa. [Seguir leyendo…]

Abrir los ojos frente a Egipto

DSCN4567Faltan minutos para aterrizar en una tierra cuya cultura es lo más parecido a un mundo nuevo para mí. Sin embargo, cualquier sensación derivada del miedo a lo desconocido se ve superada por la adrenalina. Puedo jurarlo. Si como en mi caso, además amas los aviones y todas esas emociones son vividas con una vista panorámica como testigo, puedo asegurarte que te has hecho acreedor de un “imborrable” en la memoria.

Marhaba! (¡Bienvenido/a!) Egipto, o sobre él. Aquí me encontraba yo…

Oficialmente República Árabe de Egipto, es un país de Medio Oriente que pertenece a dos continentes: el africano en su extremo noreste, y el asiático en la península del Sinai. Tuve la suerte de visitarlo en 2009, previo a la caída en 2011 de quien fuera su presidente a lo largo de 30 años, Muhammad Hosni Sayyid Mubarak. [Seguir leyendo…]

No nos queremos ir

… tampoco nos queremos volver.

Voy a contarles algo, el tema de este artículo lo “adopté”. No surgió de mí en primera instancia, sino de alguien cercano que me lo sugirió cuando, no confiando yo misma en la inacabable capacidad de una mochila viajera, sentí cierta ansiedad ante posible falta de temas sobre los que escribir (aún les debo mi segundo amor, no crean que lo olvido y, sin embargo, me estaba preocupando… cuestiones de personalidad ¡sepan disculpar!) [Seguir leyendo…]

Puedes enamorarte de un lugar

Magical ViewEnamorarme de un lugar, eso es exactamente lo que me pasó… No fue una única vez, pero, por el momento, voy a concentrarme en la primera.

Se llama Seattle, es la ciudad principal del estado de Washington, en el noroeste de los Estados Unidos.  No es capital de estado, pero sí la ciudad más grande del mismo (620.778 habitantes, según censo del año 2011). Se encuentra entre el lago Washington y el Puget Sound, una entrada del océano Pacífico. Seattle está a una distancia de 155 kilómetros de la frontera entre Estados Unidos y Canadá, a 193 kilómetros de Vancouver. [Seguir leyendo…]

Desde dónde partimos cuando partimos. Como argentinos, veamos…

Así como es presupuesto que partimos de un determinado lugar cuando emprendemos un viaje organizado  (y, sin ir más lejos, las escalas y combinaciones que debamos hacer dependerán de la relación distancia/asiduidad de vuelos o traslados entre ambos puntos) un país también parte de una serie de creencias y supuestos en la conformación de su identidad y determinación de sus políticas. En tanto representantes argentinos cuando dejamos nuestra patria, considero buen primer paso adentrarnos un poco en esta realidad (no tan real por momentos) que muchas veces suponemos atraviesa y atravesó nuestro país, antes de apuntar a algún otro destino. Precisamente porque estas creencias probablemente harán mucho del “destino” al que nos dirijamos como nación, así como nuestro lugar de partida condiciona el modo de llegar al destino en un viaje. [Seguir leyendo…]

¿Por qué viajamos?

Un viaje corto, un viaje largo. Un viaje cerca, un viaje lejos. Un viaje de turismo, un viaje de aventura, un viaje de conocimiento, un viaje de vacaciones, un viaje de negocios…

Se sueña con viajar o se viaja por deber. O, simplemente, no lo consideramos. No creo que haya medias tintas. No es un verbo que, a mi parecer, les dé lugar. La franja va desde quienes amamos subirnos a un avión, tren o colectivo, hasta quienes lo padecen, muchas veces como parte de su ajetreada agenda laboral.

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